Cada contraste sigue siempre los mismos siete pasos. Así cualquiera puede repetir el recorrido y llegar a la misma documentación.
Guardamos el texto literal, la captura, la fecha, el lugar de publicación y el enlace mientras siga disponible.
Separamos cada afirmación verificable de las opiniones o valoraciones que la acompañan.
Actas, informes, escritos, comunicaciones, documentación urbanística y normativa. Priorizamos siempre la fuente primaria.
Ordenamos por fecha lo que se dijo y lo que se hizo para entender en qué momento se produjo la declaración.
Sin adjetivos y sin atribuir intenciones que no podamos demostrar.
Cada contraste enlaza los documentos utilizados, con su procedencia y las páginas relevantes.
Si llega documentación nueva o detectamos un error, lo corregimos y dejamos constancia en la página de correcciones.
La documentación coincide sustancialmente con la afirmación.
La documentación disponible contradice total o parcialmente la afirmación.
No hemos encontrado documentación que permita acreditarla.
La afirmación utiliza información real pero omite elementos relevantes.
Existen declaraciones anteriores incompatibles o sustancialmente diferentes.
Falta documentación suficiente.
El primer compromiso de la Junta era cambiar de administración. No ha presentado ninguna. Lo que procede ahora es convocar una junta extraordinaria a la mayor brevedad.